‘Invention of love’ (Andrey Shushkov, 2010)

Sombras chinescas, estética steampunk y cuidadísima ambientación dan una nueva vuelta de tuerca -casi nunca mejor traído- al mito de Prometeo.

Por supuesto, con 720p tornillos, mecanismos y resortes ganan una barbaridad

La revolución de las mujeres

Por Antonio Barrantes Lozano

Uno  de los hechos más llamativos que he encontrado buscando entre lo más reseñable de lo ocurrido en Villanueva en los años veinte del siglo pasado fue aquel que protagonizaron las mujeres. No fue un hecho aislado, ni una salida airada de un grupo de feministas reclamando un sitial en el mundo político, hasta aquel momento exclusivo de los hombres. No, no fue un movimiento sufragista. Bien es verdad que esta injusta situación se alargó demasiado en el tiempo, pero que a pesar de ser una objetiva injusticia, las mujeres que reclamaban el sufragio que les permitiera caminar por la senda de la igualdad no eran mayoría,  achaco yo a la poca o nula capacidad que los sistemas políticos “representativos” al uso tenían para ser cauces por donde fluyeran los clamores de las penurias sociales. Los prebostes de la política no eran más que una oligarquía organizada para repartirse la nata del pastel. El pueblo, los hombres y mujeres que se levantan con el sol y con él abandonan sus tareas, era ajeno al pasteleo político de la época. Y la única preocupación de aquellos hombres y mujeres fue la de subsistir. En el escenario español que nos legó el final dela Gran Guerra, después de la prosperidad que generan las guerras en los países que no participan en ella -escenario que no fue otro que el que forman la urdimbre de la regresión y la miseria y con un sistema político más preocupado por buscar laureles en las inhóspitas tierras africanas que en dar soluciones a una población empobrecida-, surgió la voz de la mujer, de la mujer trabajadora. Un hecho que no fue puntual, ni intrascendente, aunque ignorado en la mayoría de las enciclopedias.

En un coleccionable  de carácter histórico, lleno de gestas militares y loores patrios, entre toreros y cabareteras, con la pátina que da a este tipo de literatura de la dictadura, “España Siglo XX”, de José María Pemán y Ricardo Fernández de la Torre, leo lo que sigue:

“En España, – se  refiere al año 1918- quien antes se mostraba más sensato y pacífico, el sexo femenino, rompe ahora las hostilidades contra el gobierno de la forma más violenta que pueda imaginarse. La causa es la subida de subsistencia y la escasez de carbón. En Barcelona las mujeres abandonan el trabajo y se lanzan tumultuosamente a la calle, profiriendo toda clase de insultos al gobierno.  Muchas pretenden ver a la primera autoridad civil y suben en tropel a su despacho oficial. La barandilla de la escalera cede y un buen número de ellas resultan heridas y magulladas.

La rebelión femenina se extiende a Málaga, produciendo sangrientas consecuencias. Valencia sufre también la ira de las mujeres, que parecen enloquecidas, como accionadas por una extraña y poderosa fuerza.”

Los hechos de Málaga debieron tener importante trascendencia pues el general que toma el mando en la represión es condecorado y no fue otro que el comisionado africano y  más tarde presidente del gobierno, el Exmo. Señor  D. Dámaso Berenguer.

No son hechos aislados estos de Málaga, Valencia o Barcelona, tengo constancia de la presencia de las mujeres  en las calles en Valdefuentes, 1917; en Torremocha, 1918 y 1920; en Torrreorgaz 1920, en referencia sólo a Extremadura, todas las manifestaciones  con el mismo denominador común: el alza de precios y la escasez de subsistencia.

Especial relevancia tuvieron los sucesos acaecidos en Villanueva, y no poca importancia les dieron las autoridades del momento que ante la presión de las mujeres en la manifestación que llevan a cabo durante el mes de junio de 1920 se obliga al grupo municipal, entonces encabezado por D. Celedonio Pérez Fernández, en constituirse en sesión permanente del 21 al 28 del mismo mes. Las mujeres que habían tomado la plaza reivindicaban una bajada de los precios de los artículos de primera necesidad, de comer y vestir. Ante el cariz que tomaban los acontecimientos se da cuenta al Gobernador Civil, el cual, ante la persistencia de la protesta, manda ala GuardiaCivila tomar la plaza a fin de reconducir el orden público.

Tanto los hechos como las medidas que se tomaron, bien a fin de controlar el orden, bien a satisfacer las reivindicaciones de la población femenina, quedaron reflejados en las actas de las sesiones, ordinarias y extraordinarias, celebradas en el Ayuntamiento durante aquellos días.

“acredito por la presente que la sesión ordinaria del día de la fecha ha dejado de celebrase por están convocado el Ayuntamiento con carácter urgente a sesión extraordinaria para dar cuenta de las manifestaciones tumultuarias hechas por mujeres del pueblo en la mañana y tarde de hoy.

Certifico en Vva de la Serena, 19 de junio de 1920.”

En Acta extraordinaria del 19 de junio de 1920 se lee:

“El objeto de la misma es dar cuenta de las manifestaciones realizadas en el día de hoy por grupos de mujeres, de las causas que los motivan y acordar con los informes de la Junta de Subsistencia los medios de atajar el conflicto… -continúa el acta-  El Sr Alcalde informa que en la mañana y tarde de hoy se habían hecho manifestaciones numerosas de mujeres, las que en actitud tumultuaria pedían el abaratamiento de subsistencia y de los artículos de comercio, a dichas manifestaciones en general les dirigió la palabra la alcaldía y a comisiones que de ellas comparecieron en este despacho, manifestándoles que ya había reunido al comercio de esta localidad y a los distintos gremios que la componen y a todos había pedido un abaratamiento en sus artículos, proposición que prometieron estudiar…

A los requerimiento y consejos de esta Alcaldía se retiraron quedando restablecida la normalidad en la plaza, pero advirtiéndose en todas gran malestar y excitación..

En cuanto a  la seguridad personal y sostenimiento del orden público se ha dado cuenta al Sr. Gobernador Civil pidiendo fuerzas y por oficio al Sr. Capitán de la Guardia Civil…”

En similares términos se repite el acta del 20 de junio en sesión ordinaria..

“…ya que se mostraban algo agresivas intervino la Guardia Civil ante cuya presencia y mandato se disolvieron dejando libre la Plaza pero permaneciendo en las calles adyacentes. Por estas causas vista la excitación general que existe es por lo que he acordado la convocatoria a esta sesión, la cual debe declararse permanente para en todo momento acudir al sostenimiento del orden y buscar soluciones al conflicto..

El Sr. Alcalde en previsión de que el orden público vuelva a alterarse ha convocado al Sr. Teniente Coronel de la Plaza y al Sr. Juez del Partido, dichas autoridades están dispuestas a cooperar al sostenimiento del orden público  e imponerlo se precisa fuerza…”

Continúa  la sesión los siguientes días, hasta el 26, día que se leyó un manifiesto al pueblo y una lista de precios de los artículos que fue inmediatamente publicada, con ello el pueblo se dio por satisfecho.

Observada la tranquilidad del orden público, el día 28 se levantó la sesión permanente, día que fue leída la presente acta y firmada por los señores concurrentes..

Antonio Barrantes Lozano es profesor jubilado del Instituto Pedro de Valdivia, fue su secretario y es Maestro y Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación.

‘Hablando en plata’ (Miguel Ángel Gil Camacho, 2012)

Corto participante en la edición de este año de Notodofilmfest

Días de ocio en el país de Yann II: Victorias y derrotas de una guerra antigua: testigos en piedra. (‘Vitórias e derrotas duma antiga guerra: testemunhos na pedra’).

Por Félix-J. Castaño Fernández  

Hoy voy a llevaros a los monumentos conmemorativos -”os padrões”, en portugués- de las tres batallas más importantes de la Guerra de Restauração (1640-1668) que tuvieron lugar en suelo alentejano, aunque muy cerca de la Raya.

(La Guerra de Restauración supuso la definitiva separación de Portugal dela Monarquía Hispánica de los Austrias, después de sesenta años de forzada inclusión en la misma luego de la desconsoladora muerte del Rei Dom Sebastião en la jornada de Alcazarquivir. Y registró una de sus primeras manifestaciones de descontento popular -tan sólo una parte de la alta nobleza prestaba su apoyo al régimen filipino- curiosamente en Évora, con el estallido de la revuelta conocida allí como “o abalo político de Manolim”. Si consideramos que “abalo” -movimiento brusco, temblor, agitación…- es un término utilizado en el lenguaje de la sismología, ¡cómo sería el tal “Manolito”: o seu safado!).

Las tres batallas -vitórias todas das armas lusas- se sucedieron cronológicamente (en el mismo orden en el que aparecen las fotografías dos três padroes) del siguiente modo:

* Batalha das Linhas d’Elvas (14 de enero de 1659), muito perto da praça d’Elvas.
* Batalha de Ameixial ou de Estremoz (8 de junio de 1663), frente a actual aldeia de Santa Vitória do Ameixial (um “ameixial” es un campo de ciruelos).
* Y la última y definitiva,la Batalha de Montes Claros ou de Vila Viçosa (17 de junio de 1665).Em Barro Branco, nas imediaçoes de Borba.

Los dos primeros monumentos son sencillas columnas de mármol coronadas por capiteles toscanos. Apoyadas en pedestales de granito que sustentan su basamento “quadrifronte” -com lápides explicativas dos feitos de armas-, y sus esbeltos fustes. El tercero responde a un plan más ambicioso: tanto ideológico -de reafirmación de la independencia nacional y de legitimación de la nueva monarquía entronizada, a Casa de Bragança-, como arquitectónico -con la erección de la ermita de Santa Vitória junto al monumento conmemorativo, dominando, desde un otero, toda la Serra d’Ossa-. Ermida que aparece na quarta fotografia.

Fueron contiendas del siglo XVII, en pleno Antiguo Régimen, no lo olvidemos: escaramuzas y saqueos sin cuento que asolaron y empobrecieron ambas regiones -Extremadura y Alentejo- por igual durante décadas. Seguidas de campañas de verano que movilizaban a decenas de millares de jinetes, artilleros, y, sobre todo, soldados de infantería: los portugueses, apoyados por contingentes de ingleses (como siempre), frente a los españoles, secundados por algunos italianos de fortuna. En una época en la que la ciencia de la pirobalística y la artillería moderna estaban evolucionando muy rápidamente, y en la que las plazas fronterizas de uno y otro lado de la raya se iban reforzando con nuevos recintos amurallados que superaran las viejas y arrumbadas cercas medievales, baluartes, revellines, cuarteles y casernas, glacis, ¡hornabeques!… siguiendo las trazas de lo que hoy conocemos como arquitectura Vauban, y, particularmente, los magistrales diseños del -renegado jesuita holandés- padre Joao Pascácio Cosmander.

Batallas bien ordenadas, regimientos de hombres ataviados con vistosos uniformes multicolores y llamativos tocados marchando al son de pífanos y tambores -como en aquella preciosa película de Stanley Kubrick titulada Barry Lindon (1973)-, con las banderas y estandartes al viento… Banderas que luego yacerían sobre el polvo -al igual que en la nostálgica novela de William Faulkner así llamada, “Flags in the dust” (1948)-, junto a cientos, millares de cadáveres, de heridos, lisiados… No, seguro que no se trató de una “guerra florida” como las que relataba Julio Cortázar. Pero en todo caso, y retomando la argumentación que ya se me escapaba, estos monumentos aún se levantan incólumes na planície alentejana: sencillos, dignos y limpios en aquellos trágicos escenarios. Sin asomo de suciedad, pintadas, vandalismo… a diferencia de lo que ocurre, lamentablemente y tan a menudo, con parte del patrimonio histórico y artístico extremeño. Incluso o lugar dos Murtáis (de los mirtos) -donde se levanta la columna da Batalha das Linhas d’Elvas, y que recibe cada año en su aniversario una procesión cívico-militar con bandas de música, ofrendas florales, discursos solemnes y festividades populares…- es un paraje protegido donde nada se puede construir. Para preservar el descanso eterno de los centenares de soldados de ambos bandos que yacen bajo los olivos y el arrayán.

Un ejemplo a seguir en esta nuestra tierra, donde, infortunadamente, el desconocimiento, la ignorancia de nuestra historia, la incuria… son más frecuentes de lo que nos gustaría.

(Então, chega por hoje. Mais nada. Desculpem pelo extenso, e obrigadíssimo, sempre, pela vossa atençao! Até a próxima!).

Conceptismo y Culteranismo a la luz de la Retórica

Por Jesús Alonso

Cuando leí por primera vez en un libro de texto los términos Conceptismo y Culteranismo y sus presuntas diferencias, no pude entenderlas. No conseguí ver entonces que las que se me señalaban (preponderancia del fondo sobre la forma o viceversa) fuesen motivo suficiente para la existencia de dos escuelas poéticas separadas y hasta antagónicas y, menos, para la inquina con la que los más conspicuos de sus representantes, Góngora y Quevedo, se emplearon el uno contra el otro.

En efecto, tanto manuales cuanto monografías – con la diferente extensión y profundidad que les son propias – después de repetir el viejo asunto de la preponderancia del fondo sobre la forma (Conceptismo) o viceversa (Culteranismo) y aquello de las metáforas sensoriales, acababan, casi sin excepción, advirtiendo que ambas escuelas tienen más en común de lo que pueda suponerse: una manera de señalar que no está claro en qué son distintas.

Sin embargo, cuando leía a Góngora y a Quevedo, las diferencias no podían estar más claras para mí, aunque me resultaba muy difícil formalizarlas.

No obstante, hace ya algún tiempo, cuando me entretuve en la compilación de mi Rétor, me vi en la obligación de refrescar y, en su caso, iniciar unas cuantas lecturas sobre la Retórica y, entonces, me pareció atisbar los motivos reales de la discrepancia. Paso a explicar esos motivos.

(ver artículo completo en pdf)

Días de ocio en el país de Yann

Por Félix J. Castaño Fernández     

Bom dia! Con permiso de mi admirado Lord Dunsany -a quien ya no le importará que tome prestado el título de uno de sus cuentos-, y ante la petición de los compañeros creadores de este nuestro blog, voy a intentar… ¡volver a escribir! Para acercaros, con breves textos y fotos propias, a algunos de mis rincones preferidos – os meus cantinhos favoritos- de la amplia y cálida tierra del Alentejo. Su paisaje, su rico patrimonio histórico-artístico y cultural, sus gentes –sempre amáveis e atenciosas- con sus tareas y afanes, sus formas de vida…

En esta primera estampa -impresión, evocación…- os llevaré hasta Liberalitas Ivlia Evora y procuraré entreteneros unos minutos a cuenta del agradable rato que pasé, naquele dia, tomando UM CAFÉ EM ÉVORA (NA TARDINHA). Sigue leyendo

‘El hombre tranquilo’ o la inefabilidad cinematográfica

Por Juan Carlos Andrés

No pretendo reseñar esta película porque, sesenta años después de su realización, sinceramente creo que no hace ninguna falta. Solo voy a intentar darme el gustazo de escribir sobre algo que de siempre me ha parecido una obra de arte sublime y que, lejos de llegar a cansarme o aburrirme, cada vez que la veo y reveo me deja literalmente absorto transportándome a una suerte de éxtasis que, si el lector repara, explica la disyunción explicativa del título de este articulito.

John Ford dirigió The Quiet Man (El hombre tranquilo) en 1952, en plena edad de oro de la cinematografía mundial y logró una pieza irrepetible con un guion y reparto únicos, en un rodaje y unos escenarios únicos. Sigue leyendo